Un gran hombre
2 Marzo, 2018
DOSSIER
Hillo, un mentsch
2 Marzo, 2018
Mostrar todo

Hillo Ostfeld, Z’L

DOSSIER
Generic selectors
Sólo coincidencias exactas
Buscar en los títulos
Buscar en los contenidos
Buscar en los mensajes
Buscar en las páginas
Filtrar por categorías
1665
1667
1679
1680
1683
1684
1685
1686
1687
1965
1987
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
2025
2026
2027
2028
2029
2030
2031
2032
2033
2034
2035
2036
2037
2038
2039
2040
2041
2042
2043
2044
2045
2046
2047
2048
2049
2050
2051
2052
2053
2054
2055
2056
2057
2058
2059
2060
2061
2062
2063
2063 impreso
2064
2065
2066
2067
2068
2069
2070
2071
2072
2073
2073-A Solo Web
2074
2074-A Solo Web
2075
2076
2077
2078
2079
2079 Impreso
2080
2080 impreso
2081
2082
2083
2084
2085
2086
2087
2088
2089
2090
2091
2092
2093
2094
2095
2096
2097
2098
2099
2100
2101
2102
2103
2104
2105
2106
2107
2108
2109
Cartas
Destacados
Destacados Anteriores
Dossier
Dossier Anteriores
Ediciones Anteriores
Especial
Gastronomía
Información
Israel/Diáspora
Kehilá
Leer para creer
Magazine
Noticias
Opinión
Parashá
Raíces
Shivá
Uncategorized
Vida Religiosa
XL
XLI
XLII
XLIII
XLIIII
XXV
XXXIX
XXXV
XXXVI
XXXVII
XXXVIII

DOSSIER

Hillo Ostfeld, Z’L

Rabino Pynchas Brener*

C onocí a Hillo Ostfeld por más de medio siglo, suficiente tiempo para apreciar su excepcional personalidad e impacto sobre los individuos, la sociedad venezolana —tanto la judía como la de los gentiles—, y una parte importante del pueblo judío en general.

Hombre de convicciones firmes, carácter imponente, hacía sentir su presencia al instante cuando ingresaba a una reunión, tanto familiar como comunitaria. Uno se sentía seguro a su lado. Sabía que en caso de cualquier emergencia, Hillo daría una respuesta adecuada a la situación. Por ello su consejo era solicitado. Tenía una inteligencia aguda, aunada a una vasta experiencia en la vida.

Escribió un libro autobiográfico que relata sus vivencias, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial, y la manera como sobrevivió a la mayor tragedia que sufrió el pueblo judío en su historia milenaria.

Después de un período corto en Israel, Hillo y Klara llegaron a Caracas con muy escasos recursos materiales pero, gracias a su tenacidad, ingenio y trabajo físico real, lograron, después de unos años, afianzar su posición económica. Todo eso lo leí, pero fui testigo de muchas otras cualidades de Hillo.

Al igual que otros miembros de nuestra comunidad, viajé en numerosas oportunidades a Israel. En Tel Aviv, al hospedarme en el hotel Hilton, la mucama, el portero y quien estaba en la recepción, al escuchar que venía de Caracas lo primero que quisieron saber era si conocía a Hillo.

Unos cinco años atrás acompañé a los ejecutivos de Televen encabezados por su presidente, Omar Camero, en una visita a Israel que luego produjo un programa sobre el país que fue transmitido en Venezuela. Incluyó una larga entrevista con el inolvidable Shimón Peres Z’L, presidente de Israel. Una conversación personal con Peres empezó con su pregunta “¿Cómo está Hillo?”. Hillo tenía una de muchos años amistad con Peres, que contaba con numerosos encuentros personales.

Fue generoso, especialmente con la comunidad judía de Venezuela y Medinat Israel. Pero no se limitó a ello. Ayudó puntualmente a numerosos miembros de nuestra comunidad, y fui testigo personal de varios de esos casos. Numerosas causas e instituciones venezolanas recibieron su apoyo material.

Había recibido una significativa educación religiosa en su juventud. Los principios morales y éticos de esa tradición lo acompañaron por el resto de su vida.

Tenía una memoria prodigiosa. Llevaba los balances en su mente, y no tenía que ver números escritos. Pero también sabía olvidar. Había sufrido los atropellos inhumanos de los nazis para tener como lema “nunca jamás”, pero al mismo tiempo estaba consciente de que el rencor y el odio son enemigos del progreso, enemigos del futuro.

Regresó a Rumanía como un dignatario, no obstante lo que había sufrido en el pasado el antisemitismo de su población. Se impuso la tarea de difundir lo ocurrido en el Holocausto. Habló y expuso en colegios y universidades sus dolorosas experiencias durante ese oscuro período. Tal vez el momento estelar fue cuando dirigió un mensaje sobre este tema en la tribuna de la Asamblea Nacional, cuyos integrantes se pusieron de pie a la conclusión de su larga intervención para aplaudir sus palabras y mostrar un aprecio especial hacia su persona.

Había cumplido 70 años de matrimonio con Klara el día de su deceso. La desaparición física de dos hijos, Luis y León, dejó una herida profunda e incurable para sus padres y para su hermana Trudy, quien se convirtió en el soporte emocional para toda la familia.

Victor Frankl, fundador de la logoterapia, sostuvo que sobrevivieron el Holocausto especialmente aquellos que tenían un programa de vida, una meta, quienes sentían que tenían una misión que cumplir. Hillo tenía programas y metas. Nunca permitió que los obstáculos impidieran sus propósitos. Tenía una disposición positiva, lo podía lograr todo. Y efectivamente, logró muchas cosas.

Zijró tehé baruj, su memoria produce la bendición.

*Rabino Emérito de la UIC

MÁS NOTAS SOBRE HILLO OSTFELD

Conocí a Hillo Ostfeld por más de medio siglo, suficiente tiempo para apreciar su excepcional personalidad e impacto sobre los individuos, la sociedad venezolana —tanto la judía como la de los gentiles—, y una parte importante del pueblo judío en general.

DENUNCIA

RECUERDA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

demuestra que no eres un robot *

Close