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DOSSIER

Memorias telúricas Parte 3

A 50 años del terremoto de Caracas, un homenaje a las víctimas de nuestra comunidad

Sami Rozenbaum

E L EDIFICIO MIJAGUAL estaba ubicado entre la Primera Trasversal y Cuarta Avenida de Los Palos Grandes. Construido entre 1963 y 1964, tenía 9 plantas más sótano, con un total de 19 apartamentos, y se le consideraba una de las torres residenciales más elegantes de la urbanización. Actualmente se ubica allí el edificio Anpagra. En el quinto piso vivían Shlomo Cohén Raytán, de 32 años, su esposa Luna Melamed de Cohén, de 25, y sus tres niñas Rebeca (7), Malka (4) y Esther (2). Su hermano Moshe lo evoca, y expresa sus reflexiones con lentitud.

Éramos dos hermanos. Shlomo tenía 32 años, así que hoy tendría 82; yo tengo 86. Su hija mayor tendría 57 años, y él podría ser bisabuelo como yo, que tengo 6 bisnietos.

Nacimos y pasamos la guerra en Bulgaria; allá no hubo campos de concentración, pero sí sacaron a los judíos de la capital, Sofía. A mi familia la mandaron a un pueblito donde unos gentiles nos acogieron; a mi papá lo enviaron a hacer trabajos forzados en las carreteras. Pero los judíos de Bulgaria se salvaron de la Shoá.

Hicimos aliá después de que llegó el comunismo. Yo tenía 17 años cuando llegamos a Israel, en 1948. En Bulgaria no había comida, y en Israel había guerra, con racionamiento de alimentos.

Mientras yo estaba en el ejército, mi hermano trabajaba en el puerto de Yafo cargando sacos para ganar algún dinero, y me daba para que yo pudiera comprar cigarrillos.

Varios años después me casé y me vine para Venezuela; Shlomo se quedó allá. En la guerra de 1956 él fue tanquista, resultó herido y estuvo dos meses hospitalizado. Mi mamá, que vivía también en Israel, me llamaba por teléfono: “Trata de conseguir que tu hermano se vaya para Venezuela, porque aquí me lo van a matar”. Eso era todas las semanas.

En aquella época era difícil conseguir visas, pero yo se la conseguí. Él llegó en 1958. Trabajamos como socios, éramos vendedores de shmates: ropa, pañales, pantaletas. Poco después de llegar él conoció a Luna, quien tenía apenas 17 años y todavía estaba en el último año de bachillerato. Al poco tiempo se casaron. Mis padres también se vinieron a vivir en Venezuela.

Shlomo vivía en Bello Monte. Cuando decidieron mudarse, ellos fueron a ver un apartamento en el edificio Mijagual. Pero mi esposa, quien era arquitecto y los acompañaba, le aconsejó que no comprara allí, porque la fachada era de cartón piedra. Le dijo: “La niña, corriendo con la bicicleta, puede tumbar la pared y caer para abajo”. Pero al final él no le hizo caso.

Moshe ha traído en una bolsa varias fotos enmarcadas.

Cuando murió mi esposa, hace 25 años, mis hijos se llevaron todas las fotos; yo solo me quedé con estas, de mi hermano. Las niñas eran bellas. La mayor se llamaba Rivka, como mi mamá, y le decíamos Becky. Esta foto es de Malka, se llamaba así por la suegra de mi hermano. La más chiquita era Esther, por una tía nuestra que no tuvo hijos.

El 29 de julio es la fecha de mi cumpleaños. Esa noche todos iban a venir a mi casa para celebrar. Yo vivía en La Gran Avenida, en Sabana Grande.

Cuando tembló todos bajamos y nos fuimos al frente, donde había una oficina del Colegio de Ingenieros o algo así. Llamé por teléfono a mi papá, y él me dijo que mi hermano se había ido al Parque del Este y estaba allá con las niñas. Parece que alguien le informó eso.

Pero luego supimos que el edificio se cayó. Un primo mío vivía en el edificio de al lado y no le pasó nada. Mazal.

Mi mamá no se perdonó jamás. Decía que ella mató a Shlomo, porque hizo que se viniera para Venezuela.

He olvidado los detalles. Uno trata de borrar los malos recuerdos, y la edad no ayuda. Estuvimos buscándolos durante dos días, hasta que finalmente los encontramos en la morgue. Están sepultados todos juntos.

Éramos solo dos hermanos.


Moshe guarda con cuidado las fotos enmarcadas. Desde una de ellas, en colores ya desvaídos, sonríe su hermano Shlomo, joven por siempre.

FUENTES ADICIONALES

  • (Sin autor ni fecha, probablemente 1967). Álbum gráfico del terremoto. Caracas: Ediciones Protécnica.
  • Guillermo José Schael (1972). El terremoto cuatricentenario. Caracas: Gráficas Edición de Arte.
  • www.arquitecturavenezuela.com
  • www.eluniversal.com
  • www.funvisis.gob.ve
  • www.runrun.es
  • www.wikipedia.org
  • Un agradecimiento especial a Paulina Gamus, por haber suministrado los contactos iniciales para la realización de las entrevistas.

    CONTINÚE LEYENDO

    Memorias telúricas parte 1

    Click aquí: http://bit.ly/2v48g8Y

    Memorias telúricas parte 2

    Click aquí: http://bit.ly/2ubWE4R

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