ESPECIAL
Reconstruyendo nuestro propio Beit Hamikdash 
15 Julio, 2018
LEER PARA CREER
El reloj de una leyenda
16 Julio, 2018
Mostrar todo
OPINIÓN

Obras maestras del arte ceremonial judío en San Cristóbal 

 

Samir A. Sánchez* 

 

La comunidad judía de San Cristóbal guardó entre sus propiedades una serie de vasos de plata conocidos como vasos para el kidush (palabra derivada del hebreo que significa “santificación”). De estos antiguos vasos solo se conservan tres: uno mayor (sobre el cual fueron recitadas, desde fines del siglo XIX, las palabras de bendición “y al sexto día los cielos y la tierra y todo lo que en ellos habita fueron completados […] Bendito sea el Señor, Rey del Universo, creador del fruto de la vid”) y dos menores, en los cuales se distribuía el vino a partir del vaso mayor entre los integrantes de la familia o de la comunidad, durante la cena de celebración de las vísperas del día de descanso, el sábado.  

El vaso mayor es una pieza modelada y martillada en plata de ley (900). Su altura es de 7 cm, con un diámetro superior o borde de 6 cm y un diámetro menor o base de 4 cm. Los vasos menores tienen una altura de 3,5 cm y unos diámetros de 3 cm y 2 cm, respectivamente. El estado de conservación de los mismos es óptimo para el vaso mayor, y de un considerable desgaste de la superficie exterior, para los menores. 

Las marcas grabadas del platero indican que son obras de orfebrería del estilo imperial ruso que pertenecen a los trabajos del orfebre judío Itska Lozinsky, de la ciudad de Moscú; el número 84 en el grabado indica el código de identificación asignado a este platero moscovita; y el sello con figura representa la heráldica del escudo de armas de la ciudad de Moscú. 

OPINIÓN

Sección frontal del vaso mayor, con el grabado de la Sinagoga Coral de Moscú para el año 1888 (foto: Bernardo Zinguer) 

La presencia de un grabado sobre las cifras del año de elaboración 1888, con las letras mayúsculas rusas A·Р, abreviatura de ‘Alejandro Romanov’, permite identificar por igual que fueron realizadas bajo el reinado del zar Alejandro III (1845-1894). Así, estos vasos resultan piezas raras en la historia del arte, difíciles de encontrar –dado el expolio y destrucción de los mismos a través del tiempo–, por cuanto se elaboraron como piezas conmemorativas de la inauguración del templo conocido como Sinagoga Coral de Moscú, la principal de toda Rusia. 

La construcción de la edificación se inició por iniciativa de la comunidad judía moscovita en 1881 y fue concluida en 1888, reformándose en los años siguientes. De allí que el artesano platero grabara, en decoración incisa, corrida y punteada, la forma arquitectónica de la sinagoga y su domo original, entre ornamentos conformados por lacerías (formas de lazos, entrelazados con patrón romano-bizantino) y atauriques (formas vegetales), cuyos orígenes se encuentran en el arte bizantino.       

*Doctor en Historia del Arte, catedrático de la Universidad Católica del Táchira. Este artículo forma parte de su trabajo Obras maestras del arte ceremonial judío en San Cristóbal (2017). 

 

 

 

RECUERDA

DENUNCIA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

demuestra que no eres un robot *

Close