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14 Octubre, 2016
El regocijo de Sucot
14 Octubre, 2016
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DOSSIER

El regocijo de Sucot


Sucot, o fiesta de las cabañas, es uno de los tres momentos del año en que los antiguos Bnei Israel peregrinaban a Jerusalén. La propia Torá menciona cómo debe celebrarse: “Habló el Eterno a Moshé, diciendo: Dirígete a los hijos de Israel, y diles que el día 15 del mes séptimo será la fiesta de las cabañas, siete días, para el Eterno”. (Vayikrá-Levítico 23: 33-34)

E l motivo central de Sucot es recordar cómo tuvieron que vivir los israelitas durante 40 años en el desierto tras su liberación de la esclavitud: “En cabañas (sucot) residiréis durante siete días, todo miembro de Israel residirá en cabañas. Para que sepan vuestras generaciones que en cabañas hice residir a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto” (Vayikrá-Levítico 23: 42-43).

Es decir, el significado fundamental de Sucot es la unión nacional, como el resto de las fiestas de peregrinación (Pésaj y Shavuot).


Un pueblo, suma de sus frutos

Otro motivo de celebración se añadió a Sucot cuando el pueblo se estableció en Eretz Israel: la llegada de la temporada de la cosecha. “A los quince días del mes séptimo, cuando recolectéis la cosecha de la tierra, celebraréis la festividad del Eterno durante siete días... y tomaréis para vosotros en el primer día un fruto de árbol magnífico, palmas de palmera datilera, rama de árbol frondoso, sauces de arroyo, y os alegraréis delante del Eterno, vuestro Dios siete días...” (Vayikrá-Levítico 23: 39-40).

Estas palabras de la Torá se refieren a las “cuatro especies”:

  • “Palmas de palmera datilera”, en hebreo llamadas lulav.
  • “Un fruto de árbol magnífico”, un cítrico llamado en hebreo etrog.
  • “Rama de árbol frondoso”, mirto, en hebreo llamado adás.
  • “Sauces de arroyo”, en hebreo aravá.
  • Según la tradición, estas cuatro especies representan los cuatro tipos de personas que existen en el pueblo de Israel:

  • El etrog posee sabor y fragancia. Representa a los estudiosos de la Torá y los que practican buenas acciones.
  • El lulav, como su fruto, tiene buen sabor pero carece de aroma. También hay personas que han estudiado, pero no practican lo aprendido.
  • El adás posee un aroma muy agradable pero es insípido, como las personas que hacen buenas acciones sin ser muy estudiosos de los preceptos.
  • El aravá es insípido y también carece de aroma: algunos israelitas no son estudiosos, y tampoco realizan buenas acciones.
  • Sin embargo, las cuatro especies se utilizan juntas para bendecir; tres de ellas (lulav, adás y aravá) se atan para simbolizar que el pueblo de Israel no está completo si no se juntan todas sus fuerzas.


    La alegría

    La Torá estipula que hay que alegrarse en Sucot. Además de la alegría de la cosecha, también está aquella que proviene del esfuerzo espiritual realizado durante los anteriores “días de arrepentimiento” (aseret yeméi teshuvá y Yom Kipur). En este momento ya estamos seguros de que ha sido bueno nuestro “veredicto”, y por tanto estamos alegres.

    También está la alegría de la peregrinación, la unión y la concentración de todo el pueblo en Jerusalén, “una ciudad que hace que todo el pueblo de Israel sean amigos”. Esta alegría tenía su punto culminante en Simjat Bet Hashoeva, durante la época en que existía el Templo.


    Igualdad y cooperación

    En la festividad de Sucot se enfatiza la noción de igualdad social y cooperación entre los diferentes niveles sociales. “Te regocijarás en la celebración con tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita, el forastero, el huérfano y la viuda que moraren contigo” (Devarim-Deuteronomio 16:14). De ahí la costumbre de aumentar las acciones caritativas en vísperas de Sucot, e invitar personas para compartir la festividad.

    Cómo construir la sucá

  • Según estipulan los libros sagrados, debe medir al menos 70x70 centímetros.
  • Debe tener al menos tres paredes.
  • Puede construirse casi en cualquier parte: el jardín, un balcón, un patio.
  • El techo se elaborará solo después de que estén instaladas tres paredes.
  • El techo debe estar hecho de vegetación, hojas o ramas extraídas de la tierra.
  • No puede haber nada encima de la sucá (árbol, aparato de aire acondicionado, etc.).
  • El techo debe dejar pasar algo de luz solar, y de noche deben poder verse las estrellas a través de él.
  • El interior se decora con frutas, flores y temas judaicos.
  • Sucot y Simjat Torá 5777 / 2016

  • Érev Sucot (víspera): domingo 16 de octubre.
  • Jag Sucot: lunes 17, martes 18 y domingo 23 de octubre.
  • Jol Hamoed: miércoles 19 a sábado 22 de octubre.
  • Hoshana Rabá: domingo 23 de octubre.
  • Sheminí Atzéret / Hakafot: lunes 24 de octubre.
  • Simjat Torá: martes 25 de octubre.
  • El séptimo día de Sucot se llama Hoshana Rabá, cuando Dios coloca el “sello final” del juicio a cada persona que se inició en Rosh Hashaná. Sheminí Atzéret (“Octavo día de reunión”) marca el cierre de la festividad de Sucot; en Israel, como Sucot dura siete días, esta fecha coincide con Simjat Torá.


    Postres para Sucot

    Pastel “Red Velvet” con chocolate derretido (2 porciones)

  • 100 gramos de chocolate semi-dulce o amargo.
  • 4 cucharadas de margarina.
  • 1 huevo grande.
  • 1/3 taza de azúcar.
  • 1 cucharada de vinagre blanco.
  • 15 gramos de colorante para alimentos rojo.
  • Una pizca de sal.
  • 3 cucharadas de harina.
  • 1 cucharada de margarina suave, para los moldes.
  • Cacao en polvo para los moldes.
  • Azúcar impalpable para empolvar los pasteles.
  • Precalienta el horno a 180º C. En una olla a baño de maría, en un horno microondas o en una olla pequeña a fuego muy bajo, derrite el chocolate y la margarina, revolviendo hasta que todo esté suave.

    En otro recipiente bate el huevo, el azúcar, el vinagre, el colorante para alimentos y la pizca de sal. Cuando el chocolate esté derretido, incorpóralo batiendo suavemente hasta que todo esté combinado. Después agrega la harina y mezcla hasta que apenas esté unido; no mezcles en exceso.

    Engrasa cuatro tazas para horno pequeñas (de 250 gramos), o moldes para cupcakes. Rocía las tazas para horno o moldes con cacao en polvo hasta que estén ligeramente cubiertas. Golpea para sacar el cacao extra, para que solamente haya una ligera capa cubriendo la superficie. Divide la masa entre los estos envases.

    Hornea los pasteles por 14 minutos o hasta que comiencen a resquebrajarse en la superficie; no los hornees de más. Retira los pasteles del horno y déjalos enfriar unos cuantos minutos.

    Pasa un cuchillo alrededor de los bordes e invierte los moldes cuidadosamente sobre los platos para servir. Espolvoréalos con azúcar y sirve inmediatamente.

    Pizza de frutas con masa de galleta (8-10 porciones)

    Esta receta sabe tan bien como se ve, y es fácil de preparar con los niños; deja que sean creativos y desordenados; aun así todo sabrá delicioso. Asegúrate de secar bien la fruta antes de ponerla encima de la cobertura. Se mantendrá por más tiempo si no tiene humedad.

    Corteza

  • 1¼ taza de harina.
  • ½ cucharadita de polvo de hornear.
  • ¼ cucharadita de sal.
  • 8 cucharadas (1 barra) de margarina sin sal o mantequilla, suavizada.
  • ½ taza de azúcar granulada.
  • ¼ taza de azúcar rubia.
  • 1 huevo grande.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • Relleno

  • 1 paquete (250 gramos) de queso crema.
  • ½ taza de azúcar.
  • 1½ cucharadita de extracto de vainilla.
  • ½ cucharadita de ralladura de cáscara de limón.
  • 1 pizca de sal.
  • Cobertura de fruta fresca

  • 1 taza de kiwi rebanado.
  • 1 taza de nectarinas rebanadas.
  • 1 taza de fresas rebanadas.
  • Cualquier fruta a tu elección en variados colores y texturas.
  • Para la corteza: precalienta el horno a 180º C. Humedece un molde para tortas con aceite.

    En un recipiente mediano bate la harina, el polvo de hornear y la sal. Utilizando una batidora, bate la margarina y el azúcar hasta que estén suaves. Agrega el huevo y la vainilla, y mezcla hasta que todo esté incorporado. Agrega lentamente la mezcla de harina a la margarina, y mezcla hasta que esté combinado. Retira la masa del recipiente y estírala en el molde preparado (puede que necesites empolvar tus manos con un poco de harina para prevenir que la masa se te pegue. Es una masa bastante húmeda). Hornea hasta que los bordes apenas comiencen a dorarse, 10 a 12 minutos. Retira del horno y deja enfriar.

    Para el relleno: en una batidora, bate el queso crema, el azúcar, la vainilla, la ralladura de limón y la pizca de sal hasta que todo esté suave. Esparce de forma pareja sobre la corteza fría.

    Distribuye la fruta fresca de forma creativa sobre la pizza.

    ¿Qué hacer con el lulav y el etrog después de Sucot?

    ¡Reciclaje! Un objeto empleado para una mitzvá puede ser utilizado para otra

    Después de que la fiesta de Sucot ha terminado, nos quedamos con una variedad de objetos que hemos utilizado para cumplir mitzvot (preceptos), pero que ya no parecen servir para ninguna función. Por ejemplo, las cuatro especies (lulav, etrog, etc.), las ramas de sauce de Hoshaná Rabá, y el sjaj que formaba el techo de nuestra sucá.

    Pero no debemos simplemente eliminar estos objetos. La Torá dice que después de que Abraham compró el terreno para la sepultura de Sara, “el campo se levantó” (Génesis 23:17). ¿Dé que manera puede un campo ascender? Rashí explica que cuando un objeto material se utiliza para una mitzvá, ese objeto se eleva espiritualmente. Lo mismo se aplica a los elevados objetos que utilizamos para las mitzvot, que sirvieron para elevarnos durante la festividad.

    Materiales tales como un lulav usado, un tzitzit desgarrado o un shofar roto, a pesar que ya no conserven la santidad intrínseca, no deben ser tratados irrespetuosamente, descartándolos en un lugar sucio como un basurero (Mishná Brurá 21:6). Sin embargo, es permisible, de acuerdo a la ley, dejar el objeto en un lugar limpio, y con pleno conocimiento de que alguien vendrá y dispondrá de él (Mishná Brurá 21:7). Las personas más cuidadosas entierran esos artículos o los ponen en una guenizá (Rama O.C. 21:1).

    Existe la hermosa idea cabalística del “reciclaje de mitzvot”, que sugiere que cualquier elemento utilizado para una mitzvá debe utilizarse para otra (Shulján Aruj Harav 12). Por ejemplo, muchos guardan sus conjuntos de lulav y sauces hasta la víspera de Pésaj, para utilizarlos en el encendido del fuego para la quema del jametz (Maharshal, respuestas 77). Del mismo modo, los viejos tzitzit, una vez separados del talit, pueden utilizarse como eficaces marcadores de libros (Maharil).

    Otra práctica hermosa es cubrir la superficie del etrog con clavos aromáticos, y utilizarlo a lo largo del año como un contenedor de especias para el servicio de Havdalá. Otros tienen la costumbre de reunir decenas de etrogs para endulzar tortas de frutas. Pueden servirse después en Tu Bishvat.

    Sea lo que decida hacer con sus objetos usados para mitzvot, recuerde el principio subyacente: las mitzvot son para que los hombres puedan expresar su relación personal con Dios, y para ser creativos dentro de los límites de la Halajá (ley judía).

    Lea también los demás artículos sobre Sucot:

  • "Sucot: Consistencia y cambio", por el Rabino Chaim Raitport - http://bit.ly/2eFBd4e
  • "Arbaat Haminim: Uno para todos y todos para uno", por Esther Benayoun de Benhamou - http://bit.ly/2e5v6UM
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