Sólo coincidencias exactas
Buscar en los títulos
Buscar en los contenidos
Buscar en los mensajes
Buscar en las páginas
Filtrar por categorías
1665
1667
1679
1680
1683
1684
1685
1686
1687
1965
1987
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
2025
2026
2027
2028
2029
2030
2031
2032
2033
2034
2035
2036
2037
2038
2039
2040
2041
2042
2043
2044
2045
2046
2047
2048
2049
2050
2051
2052
2053
2054
2055
2056
2057
2058
2059
2060
2061
2062
2063
2063 impreso
2064
2065
Cartas
Contraportada
Destacados
Destacados Anteriores
Dossier
Dossier Anteriores
Ediciones Anteriores
Especial
Información
Israel/Diáspora
Kehilá
Magazine
Opinión
Página Dos
Parashá
Shivá
Uncategorized
Vida Religiosa
XL
XLI
XLII
XLIII
XLIIII
XXV
XXXIX
XXXV
XXXVI
XXXVII
XXXVIII

RESEÑA

Publicada por Fundavag Ediciones

Elisa Lerner presenta su segunda novela

Bautizada formalmente en marzo pasado en la Librería Kalathos del Centro Cultural los Galpones, y también en la Feria del Libro del Caribe (Filcar) realizada en la isla de Margarita, La señorita que amaba por teléfono está destinada, desde ya, a convertirse en un clásico de las letras contemporáneas nacionales

P ara nadie es un secreto que la de Elisa Lerner es una de las prosas de más altos quilates de la literatura venezolana, y más allá, como se comprueba en Así que pasen cien años, grueso tomo de más de 800 páginas que contiene todas las crónicas de la Lerner y que fue publicado el año pasado (ver NMI Nº 2011 en http://bit.ly/2q6DnP1 ). Es por ello que la aparición de su segunda novela no puede sino ser recibida con alegría, en un contexto que poco de esa emoción nos brinda últimamente. Y es una alegría que viene muy a propósito, pues esta novela rescata del olvido la memoria histórica del país.

Según palabras de Alberto Márquez, en la presentación de la novela en marzo pasado, “la tarea de Elisa, la que tal vez desde su primera juventud se le impuso, fue la de hacer memoria. No es poca cosa en un país al que siempre se ha caracterizado justo por lo contrario: desmemoriado, olvidadizo, de pasiones pasajeras y efímeras. Y esta íntima, casi obsesiva necesidad, proviene del temor fundamentado de que se vayan perdiendo, irremediablemente, los recuerdos del país, es decir, su memoria, es decir, su alma”.

Esta segunda novela de Elisa Lerner nos trae un espejo en el cual vernos como sociedad, con todos nuestros vicios y virtudes, que tanto nos cuesta reconocer. Por eso sus personajes suelen tener vidas truncas, destinos errados, que se hacen llevaderos gracias a una prosa cincelada en piedra de tan sólida y permanente, la cual mezcla sin fisuras los diálogos teatrales, las reflexiones ensayísticas, el lenguaje de altos vuelos poéticos y la rica tesitura de la novela.

Bienvenida, pues, esta nueva novela de Elisa Lerner con la que ganamos todos como país. Y si no, recordemos sus propias palabras: “¿No es la literatura ese país distinto al que se acude cuando la soledad de la historia hace casi inexistente ese otro donde se nace?”.


Redacción NMI

La génesis de la novela

“Esta novela la escribí en medio de las pérdidas. En 2007 se muere Adriano [González Lerón]. Nadie me dice nada de Eugenio [Montejo] y me llama, la noche antes de mi cumpleaños, la viuda de Juan Sánchez Peláez, Malena, y me dice ‘Acaba de morir Eugenio, no quiero que eso coincida con tu cumpleaños, que es mañana’. Eso fue en 2008. Siempre se lo agradeceré. Trabajé en 2010, 2012, 2013 y 2014. En 2014 murió mi hermana, pero trabajé. Soy de poco corregir. Yo soy muy distraída, porque tengo el sueño sesgado. Pero esa manera de escribir no es artificial, me sale así. ¿Por qué? Quizá porque es el español que yo aprendí en la escuela, era el diálogo de mi hermana conmigo, que era oyéndola aprendiéndose los poemas. Era el lenguaje de la poesía. Porque mi madre se negó a hablarme en alemán, era el lenguaje de los verdugos del pueblo judío. Ellos hablaban en idish, pero yo no entendía mucho”.

Entrevista con Hugo Prieto

Publicada en el portal Prodavinci.

Febrero de 2017.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

demuestra que no eres un robot *

Close