El churrasco “divino”
18 Agosto, 2017
La isla artificial que un ministro israelí propone para Gaza
18 Agosto, 2017
Mostrar todo

Shofetim: decorando interiores

Generic selectors
Sólo coincidencias exactas
Buscar en los títulos
Buscar en los contenidos
Buscar en los mensajes
Buscar en las páginas
Filtrar por categorías
1665
1667
1679
1680
1683
1684
1685
1686
1687
1965
1987
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
2025
2026
2027
2028
2029
2030
2031
2032
2033
2034
2035
2036
2037
2038
2039
2040
2041
2042
2043
2044
2045
2046
2047
2048
2049
2050
2051
2052
2053
2054
2055
2056
2057
2058
2059
2060
2061
2062
2063
2063 impreso
2064
2065
2066
2067
2068
2069
2070
2071
2072
2073
2073-A Solo Web
2074
2074-A Solo Web
2075
2076
2077
2078
2079
2079 Impreso
2080
2080 impreso
2081
2082
2083
2084
2085
2086
2087
2088
2089
2090
2091
2092
2093
2094
2095
2096
2097
2098
2099
2100
2101
2102
2103
2104
2105
2106
2107
2108
2109
2110
2111
2112
2113
Cartas
Destacados
Destacados Anteriores
Dossier
Dossier Anteriores
Ediciones Anteriores
Especial
Gastronomía
Información
Israel/Diáspora
Kehilá
Leer para creer
Magazine
Noticias
Opinión
Parashá
Raíces
Shivá
Uncategorized
Vida Religiosa
XL
XLI
XLII
XLIII
XLIIII
XXV
XXXIX
XXXV
XXXVI
XXXVII
XXXVIII

VIDA RELIGIOSA

Shofetim: decorando interiores

E n nuestra parashá figura la prohibición de plantar árboles o construir cualquier tipo de edificación ajena en el sector del santuario de Dios, el Bet HaMikdash: “No plantarás para ti una asherá (árbol de culto) o cualquier tipo de árbol junto al altar del Eterno, tu Dios” (Debarím 17, 21). En su sentido simple, esta prohibición tiene su base en no asociar cualquier tipo de servicio mundano con el de Dios, por muy bello o atractivo que parezca. Es imperativo mantener en su formato original el ideal de nuestra relación con el creador del universo.

No obstante, el Eben HaEzel, ZT”L, agrega una segunda observación a la idea mencionada: “El santuario de Dios deberá ser atractivo a tus ojos por el mérito de su propia santidad y no por su belleza externa, como flores y demás plantas ornamentales, o su arquitectura particularmente bella. Si buscamos exaltar nuestro lugar de oraciones y su santidad solamente por medio de adornos y afiches, es una clara señal de que estamos menospreciando la santidad original de la sinagoga. En este mismo orden de ideas dijeron nuestros sabios: ‘Todo aquel que nombra juez a alguien no apropiado, es como si hubiese plantado una asherá en el patio del santuario de Dios’, ya que él opta por el carisma, la personalidad y el carácter, dejando de lado la sabiduría verdadera y el temor de los cielos”.

En esta oportunidad la enseñanza de la Torá va mucho más allá de una ley puntual que atañe a un espacio físico, pues se extiende y señala a cada uno de nosotros de forma particular.

La belleza externa cobra importancia cuando es extensión de un brillo interno, de lo contrario permanecerá aislada y, a la larga, saldrá a la luz su verdadera condición de ser la antítesis de la belleza querida, la ideal, la espiritual.

Asimismo, de nosotros depende embellecer la comunidad, sus centros de estudio y rezo con un comportamiento ejemplar, de respeto, alegría y solemnidad, pues cada miembro saca a relucir su verdadera belleza interna, la de valorar y ensalzar todo lo relacionado con lo más sagrado, nuestro Creador, bendito sea.

¡Shabat Shalom!

Yair Ben Yehuda

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

demuestra que no eres un robot *

Close